Josep Guardiola y José Mourinho se habían medido hasta en quince ocasiones previas al encuentro de esta noche que enfrentó a Bayern Múnich y Chelsea en Praga, pero en ninguna de ellas lo habían hecho con un título europeo en juego. Es por ello que la lucha por la conquista de la Supercopa de Europa adquiría un significado especial para dos de los mejores entrenadores del fútbol europeo en los últimos tiempos. Pese a que en la previa ninguno quiso profundizar sobre los capítulos anteriores de la rivalidad que ambos protagonizan, la victoria del Bayern en los penaltis supone un espaldarazo a la forma de concebir y vivir el fútbol del técnico catalán respecto a la de su homólogo en el banquillo del Chelsea, aunque este no salga mal parado por el empate a dos tras la prórroga y el tiempo reglamentarios. La reedición de la final de la Champions 2011/2012 –con victoria para los londinenses, entonces dirigi...
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